Oración a la Santísima Virgen María Consolata

Oprimido por la tribulación, gimiendo y llorando bajo el peso de mis miserias, a Ti recurro oh Beatísima Virgen María.
Tu eres en el cielo la reina de los Ángeles y de los santos, pero aquí en la tierra Tú quieres ser la madre de la consolación.
Tú eres la Virgen Consolata y yo tu hijo, aunque indigno, quiero ser como tú, Consolado. Yo no te pido honores, oh María, ni placeres, ni riquezas; yo te pido consolación.
Oh dulcisisma madre mia, tu sabes la forma, tu conoces el camino para concederme esta gracia, yo me entrego enteramente a ti, di una palabra a aquel Jesús que con tanto amor tienes entre tus brazos y yo gustaré la dicha del consuelo.
Por ti consolado, oh Maria y por tu divino hijo, yo sufriré en paz mis tribulaciones. El sufrir me será fácil y dulce el morir, y al llegar al pie de tu trono, cantaré eternamente tus misericordias.
AMÉN.
(TRES PADRES NUESTROS, TRES AVE MARÍA Y GLORIA)

Laicos Misioneros de la Consolata